Tener a una, es convivir con la otra

09.04.2014 23:07

 

 

 

 

 

 

 

 

Siempre quise  que mi hija hubiese tenido la posibilidad de conocer a la abuela Lina, que tuviera la oportunidad de verla, de abrazarla un segundo. Me hubiese gustado que tenga la posibilidad, como yo, de dormir en su regazo, de comer sus guisos incomparables, de sentir su olor inconfundible, de mirar sus ojos tristes y a la vez llenos de vida.

Y hoy, me doy cuenta de que en realidad si la conoció, porque mi bis abuela Idalina es la abuela Lita para Melh, su bis. Y la disfruta cada dia frente a mis ojos. Cuando juegan, charlan, ríen, se acarician.  Ella mira a mi criatura y la conciente con ese mismo amor que yo senti un día, con el mismo sabor en cada comida, con el mismo calor en cada abrazo, con esa entrega y dedicación inexplicables.

Porque la vida pasa pero la huella queda, limpia, nitida, imborrable.. Y porque al parecer, la manera de amar también se hereda.

 

 

 

 

Hay tanto de igual es su esencia.. que tener a una, es convivir con la otra. 

A la derecha la tatara abuela Idalina, a la derecha la bis abuela Lita.