Melh y Gastón
Soy fanática del vínculo que Melh y Gastón supieron crear. Melh lo ama, lo idolatra y claro, un poco lo asfixia.
Basta verlo llegar para que su atención se centre en captar la de él. Y así transcurren las horas, como si ni las sintieran. Para Melh todo lo que hace con Totó es una aventura, desde jinetearlo como a un caballo hasta cazar bichos en el fondo. Y para Gastón todo lo que Melh hace es nuevo y maravillante. Desde una nueva palabras hasta sus más locas preguntas.
El amor y la paciencia que hay entre ellos son naturales, como si se conociesen de toda la vida, y todavía más.
Los vínculos de sangre no siempre son los más fuertes, estoy convencida de que aquellos que realmente valen son los que surgen en base a amor, a tiempo dedicado, a momentos juntos. Los que surgen en base a paciencia y comunicación, a mimos constantes.. A lo que ellos mutuamente se dan.
Juntos han sabido armarse de todo lo necesario para hacer crecer este amor. Han sabido ser los compañeros más fieles y ocupar un lugar tan importante uno en el corazón del otro que a veces hasta me opacan, porque no puedo hacer nada más que sentirme enamorada de los dos, y observar embobecida ese amor tan suyo, tan puro y tan real.

Gracias por darle luz a mi vida, nunca me falten