Idalina
Idalina, así se llamaba mi bisabuela, tu tátara abuela Melh. Sin dudas era un ser, especial, único, pero no especial como cada quien, lo de ella iba mucho más allá de eso. Ella era un ser de luz, de esos capaces de amar sin condiciones, sin medidas, que ven la vida en forma práctica y sencilla, y que pueden hacerte feliz con solo una palabra, e incluso ahora, con solo un recuerdo.
Hoy, para mi y para toda la familia es un día de fiesta, un día más importante que cualquier otro, el de su cumpleaños, porque a pesar de que ya no esté con nosotros y no lo festejemos como antes, tengo la seguridad de que en los corazones de todos y cada uno de los tíos, primos y quienes la conocieron, cabe el lugar para un recuerdo, una frase, una anécdota o una bonita imagen de lo que fue.
Recuerdo que en sus cumpleaños se juntaba toda la familia, no faltaba nadie, el cumpleaños de la abuela era la fecha de encuentro, la más importante del año. La casa y el patio se llenaban de risas, de platos preparados con amor, de niños corriendo, de juegos, música, baile y truco para los hombres. La fiesta duraba todo el día, y en su correr surgían mil anécdotas que hasta hoy se siguen recordando.
Todo era tan sano, tan especial, perfecto. Ahora me doy cuenta…
Cuanto me hubiese gustado que la conocieras princesa, que tuvieras la oportunidad de verla, de abrazarla un segundo. Me hubiese gustado que tengas la posibilidad, como yo, de dormir en su regazo, de comer sus guisos incomparables, de sentir su olor inconfundible, de mirar sus ojos tristes y a la vez llenos de vida.
Y es por eso, por no haber tenido esa posibilidad, que hoy quiero contarte todo esto, porque quiero que al crecer tengas, aun sin conocerla físicamente, un recuerdo, una anécdota que contar, y sobre todo tengas el placer, de decir con orgullo, yo soy su nieta.

"Dónde estás ahora,mujer que tanto amé? tu risa mañanera, sigue despertándome.."
Feliz cumpleaños bis, donde estes.. con todo mi amor y un abrazo inmenso, Lu.