El jardín
Bandida,escribo esta nota entrecortada mientras te miro de reojo, tus pelos alborotados asoman en la puerta de la cocina y me dejan saber que todo esta bien. Últimamente te has vuelto tan idependiente, creativa, original.. que verte jugar no es más que un placer.
Hace varios días, en una nota anterior, deje aca mismo al descubierto todos mis miedos, mis dudas, mis "no saber" de madre nueva, jóven y a veces desorientada.
Verte crecer es una aventura cada día, y no siempre es fácil ni siempre sé que es lo mejor. A veces simplemente las situaciones me agobian, me siento paralizada y el miedo a equivocarme me enmudece el alma. Por suerte, estos días siempre han sido los menos y como dice el dicho, y al igual que los maestros, "las madres nos hacemos en la experiencia".
Y cuando esto pasa, cuando me enfrento a los desafíos de esta avetura que es criarte, es paradójicamente cuando más nos conectamos. Basta tenerte cerca de mi, sentir tu olor, y el calor de tus abrazos, mirar el fondo de tus ojos y buscar en ellos la respuesta, porque la respuesta siempre esta, aunque a veces no la vea, por ahi.. A una distancia entre tu alma y la mia.
Cuando escribí la nota, esa nota de la que te hablo, me sentía llena de dudas. Tu ingreso al jardín me paralizó, me hizo caer en la cuenta de lo grande que estas y lo independiente que te volviste. Y en primera instancia senti miedo.
Talves un miedo inconciente a que ya no me necesites, a que ese extraño que es "el jardín" ocupara mi lugar, me robara muchas de las actividades que antes haciamos juntas. Tuve miedo de extrañarte, mucho más de que me extrañes.
Desde aquella nota han pasado dos semanas, parece tan poco.
Sin embargo hoy, hoy me siento diferente.
No voy a mentirte, los primeros días fueron dolorosos, y no para vos, sino para mi. Me costo asumirlo, ver que creces a pasos agigantados y ya no necesitas tanto de mi. O si, pero también de otros.
Después, de a poco, me fui adaptando (porque este "periodo de adaptación" es mas mio que tuyo).
Te veo tan feliz. La risa que se dibuja en tus labios, las chispitas de tus ojos.. son más que suficientes para mi.
Pareciera que en dos semanas te volviste tan grande, ahora decís un montón de palabras, jugás, trabajas con plasticina y sabes uno por uno los nombres de tus amigos.
Me siento tan orgullosa de ser tu madre.
De sentir que por una ves más no me equivoque, de saber a ciencia cierta, que si sigo a mi corazón y mi corazón sigue al tuyo, siempre surge lo mejor.
