Decisiones

“Cuando te enfrentes a un dilema y debas tomar una desición, simplemente lanza una moneda al aire. Siempre funciona. Pero no porque con eso se decida la cuestión, sino porque durante el breve instante en que la moneda está suspedida en el aire, de repente tu corazon te gritara lo que realmente deseas que suceda. Esa, es la desición correcta”
Si hay algo que la maternidad me dio, es la capacidad de buscar en mi, de escucharme y seguir a mi corazón.
Los bebes y los niños sencillamente no entienden de métodos, de técnicas o teorías. Y eso sencillamente te enloquece; porque existen un millón más uno de libros y artículos de maternidad por leer, porque la información sobre como criarlos, alimentarlos, bañarlos, calmarlos, dormirlos y amamantarlos esta por todos lados y en cantidades abrumadoras. Porque los consejos no pedidos llueven y se desbordan de todas las bocas: "que hacelo así, que hacelo asá, que yo con los míos, que vos con los tuyos…" Pero a fin de cuentas nada de esto funciona.
No funciona si de verdad no estamos conectados con nuestros hijos y con nosotros mismos, si de verdad no escuchamos a nuestro corazón y nos dejamos llevar por el instinto.
¿Trabajo o me quedo en casa? ¿La mando al jardín o no? ¿Le doy teta o formula? ¿Duerme conmigo o en su cuna? ¿La levanto o la dejo llorar en el coche? ¿Cuánta es mucha televisión? ¿Cuántos dulces puede comer? ¿Le doy el postre antes de comer? ¿Y si no se come la comida? ¿Le permito elegir su ropa? ¿Qué le digo cuando grita? ¿Cuándo pega?.. .Y así un largo etcétera.. Todos los días, los 365. Porque vivir es decidir y decidir es elegir.
La elección de criar a Melh con apego, libre, natural, consciente e instintivamente fue difícil... A veces sentimos el deseo de probarlo todo, de experimentarlo todo. Ser como dioses. Porque apostar definitivamente por algo implica renunciar a las otras vidas posibles. Y el miedo a elegir y fallar es una enfermedad de nuestra época. Porque queremos vivir todas las vidas, pero solo tenemos una y no vamos a vivirlo todo ni a experimentarlo todo, por más que nos empecinemos.
Hoy me dieron la posibilidad de acceder a ayuda economica para terminar mi carrera. Alojamiento, transporte, comida, pasajes.. Y mi corazón no lo dudo un segundo. La respuesta fue no, sencillamente porque no lo soportaria, y auqnue mi elección tenga puntos de nostalgia o de dolor, no significa que no sea la correcta, porque lo correcto es aquello que nos da paz, y hoy, yo me siento en paz.
Antes de que naciera Melh solía ser muy metódica, fría, objetiva. Solía tomarme mis tiempos para tomar decisiones serias, para elegir. Y finalmente siempre me ganaba la razón.
Su llegada cambio eso definitivamente, verla crecer es una aventura cada día, y es cierto que no siempre es fácil ni siempre sé que es lo mejor. A veces simplemente las situaciones me agobian, me siento paralizada y el miedo a equivocarme me enmudece el alma. Pero por suerte, estos días siempre han sido los menos; y cuando esto pasa, cuando me enfrento a los desafíos de esta aventura que es criarla, es paradójicamente cuando más nos conectamos. Me basta con tenerla cerca de mi, con sentir su olor y el calor de sus abrazos, mirar el donde de sus ojos y buscar en ellos la respuesta. Porque la respuesta siempre está, aunque a veces no la vea, por ahí.. a una distancia entre su alma y la mía.
Ser madre me hizo ver el mundo de otra manera. Porque mi vida cambió, y ya no me importa tanto lo que sea razonable y bueno para mi, sino que ahora existe un NOSOTROS.
Amo lo que hago y nada me impide lograrlo, lleve el tiempo que lleve se que mi esfuerzo no es en vano. Va a ser dificil, ya lo se pero Melh y Gastón se convirtieron en las primeras personas en la que pienso cuando hay algo que decidir. Ellos son mi prioridad, lo más valioso que tengo y no existe nada, que a costas de ellos, pueda hacerme más feliz.
La maternidad me hizo entender.. que la vida es eso, elegir, continuamente, a diario, millones de veces por segundo. Elegir siempre, pero siempre con el corazón.
Y se que en esta lucha por ser felices me tocara muchas veces más renunciar y elegir, elegir y renunciar..
"Pero los días solo tienen 24 horas y el que hace una cosa no puede hacer la otra al mismo tiempo. Elijo lo que en cada momento me hace sentir mejor. Quién hace lo que quiere no está renunciando, sino, logrando. No se sacrifica, sino que triunfa."
No voy a cansarme nunca de elegirlos por sobre todas las cosas. Porque cada moneda que tiro al aire, me trae siempre un pensamiento: el amor que siento por ustedes.