De madre a madre
"Tú, que te has levantado loca, porque las madres también nos levantamos del revés a veces, y has sonreído y dicho "buenos días" a tu hijo/a, buscando encontrar el tono de voz más dulce, te mereces un monumento.
Tú, que te has levantado loca y has sido incapaz de disimular, de buscar en el fondo lo mejor de ti, de re-hacer ese día, te mereces un monumento.
Tú, que has aguantado enferma, que has participado en tantos juegos y has sobrevivido, cuando pensabas que no podrías más, te mereces un monumento.
Tú, que llevas mil noches sin dormir más de 4 horas, y sabes que esta noche será la mil uno, te mereces un monumento.
Tú, que has sacrificado día a día tus espacios, tu tiempo, te mereces un monumento.
Tú, la que hay días en los que siente que quiere y necesita salir corriendo, irse lejos, desaparecer; te mereces un monumento.
Tú, la que muchas veces no entiende de porques, la que se culpa por no ser la madre que quiere, por lo que se esfuerza cada día; te mereces un monumento.
Tú, que como yo no sabias de paciencia por y para nadie, y terminaste conviertiendote en la reina de ella a prueba de golpes; te mereces un monumento.
Tú, que contra todas las criticas decidiste siempre seguir tu instinto; te mereces un monumento.
Tú, que no tuviste tanta suerte, o si, y debiste empezar de cero como yo, te mereces un monumento.
Tú, que hoy (por lo que sea) necesitas un relevo urgente y sabes que el relevo no llegara, porque estas sola en este viaje que es criar, y respiras y te reinventas, minuto a minuto, hasta que vuelves a reencontar la calma, te mereces un monumento.
Tú, que piensas “hoy no llego a la noche”, porque estás un poco enferma y cansadísima, y horas más tarde te ves tranquilamente cenando con tus hijoss y riéndote, te mereces un monumento.
Tú, que abandonaste tu trabajo o carrera por estar cerca de tu criatura y estás pasando canutas, económicamente hablando, y aún así lo volverías a hacer (una y mil veces) porque es lo mejor que has hecho en tu vida, te mereces un monumento.
Tú, que has vuelto a trabajar sin ganas, porque quisieras quedarte con tu hijo, y lloras a escondidas y vuelves a casa, como alma que lleva el diablo, para sanar -con una dosis extra de cuerpo a cuerpo- el dolor mutuo de esa separación, te mereces un monumento.
Tú, que como yo vives soñando con el segundo, contariada entre lo que quieres y lo que puedes, porque el deseo de ese un nuevo ser te esta explotando en el cuerpo, te mereces un monumento.
Tú que tienes un bebé estrella, o dos, o tres, con todo el amor y el dolor que eso implica, te mereces un monumento.
Tú, que has luchado por salvar tu lactancia, con uñas y dientes, da igual si lo has conseguido o no, te mereces un monumento.
Tú, que das el biberón como si fuera el pecho, con esa ternura inexplicable; te mereces un monumento.
Tú, mujer y madre, que eres yo, que eres tú, que eres tu madre, tu abuela, tu linaje, tu hija y a la vez te sabes única e irrepetible, te mereces un monumento
No lo olvides.
No hay nadie como tú.
Eres una campeona!!!"
Texto adaptado de "En minusculas"https://www.enminusculas.com/2013/02/de-madre-madre.html