Cuando pensabas que no te veía

03.06.2013 10:38

Ese mundo loco y agobiante del que siempre le hablo a Melh, se metió en nuestra casa; entra a diario por todos lados y por más que quiera frenarlo las fuerzas parece que no alcanzan. Todos corremos, pero en direcciones distintas. Olvidamos que ver no es lo mismo que mirar, que hablar no es lo mismo que conversar y que estar no es lo mismo que pasar. Cada quien tiene su mundo aparte, y vive a solas sus tristezas, sus miedos, y también sus alegrías.

Mi mundo, el pequeño mundo que yo cree, se reduce a Melh. A vivir su infancia y mis primeros años como madre lo más intensamente posible, se redujo a estar en casa, a cambiar pañales y jugar en la arena, a caminar hasta el jardín a diario, a enseñarle los colores y cantar canciones infantiles para que duerma, y soy feliz en él. No quiero que cambie, y tampoco quiero que cambien los pequeños mundos de cada quien. Porque todos nuestro proyectos son importantes. Solo quiero que en cada uno de esos pequeños mundos haya para los que restan una puerta abierta por donde entrar de vez en cuando, un puente que los una y más que nada, la intención de visitar cada tanto el mundito ajeno.

Sé que a veces creen que las olvido, que no las veo. Pero no es así. Te vi y te sigo viendo.

"Cuando pensabas que no te veía, te vi pegar mi primer dibujo al refrigerador, e inmediatamente quise pintar otro.

Cuando pensabas que no te veía, te vi arreglar y disponer de todo en nuestra casa para que fuese agradable vivir, pendiente de detalles, y entendí que las pequeñas cosas son las cosas especiales de la vida.
Cuando pensabas que no te veía, te escuché pedirle a Dios y supe que existía un Dios al que le podría yo hablar y en quien confiar. 
Cuando pensabas que no te veía, te vi preocuparte por tus amigos sanos y enfermos y aprendí que todos debemos ayudarnos y cuidarnos unos a otros. 
Cuando pensabas que no te veía, te vi dar tu tiempo y dinero para ayudar a personas que no tienen nada y aprendí que aquellos que tienen algo deben compartirlo con quienes no tienen. 
Cuando pensabas que no te veía, te sentí darme un beso por la noche y me sentí amada y segura. 
Cuando pensabas que no te veía, te vi atender la casa y a todos los que vivimos en ella y aprendí a cuidar lo que se nos da.
Cuando pensabas que no te veía, vi como cumplías con tus responsabilidades aún cuando no te sentías bien, y aprendí que debía ser responsable cuando creciera
Cuando pensabas que no te veía, vi lágrimas salir de tus ojos y aprendí que algunas veces las cosas duelen, y que está bien llorar.
Cuando pensabas que no te veía, vi que te importaba y quise ser todo lo que puedo llegar a ser.
Cuando pensabas que no te veía, aprendí casi todas las lecciones de la vida que necesito saber para ser una persona buena y sobre todo una madre buena.
Cuando pensabas que no te veía, te vi. Por eso hoy solo me resta agradecer por aquellas cosas que vi, cuando creías que no te veía."

 

 Bienvenidas a mi mundo,  las amo con el alma.