¿Como criarte?
03.04.2013 12:27
Desde que empieza al día me asaltan miles de preguntas respecto a como criarte. Desde las más simples hasta las más trascendentales. ¿Cuánta es mucha televisión? ¿Cuántos dulces puedes comer? ¿Te doy el postre antes de comer? ¿Y si no te comes la comida? ¿te permito elegir tu ropa? ¿y si no te quieres bañar? ¿qué decirte cuando gritas? ¿cuándo pegas? ¿te obligo a pedir perdón? ¿te dejo dormir en mi cama? ¿cómo hago que entiendas cuando digo un no?¿quiero que seas una niña obediente? ¿estoy, con mis palabras, condicionando mi amor?
No me queda más que ir detrás de cada una de estas preguntas con la mayor conciencia que puedo y revisar que hay detrás de eso que te pido, detrás de esa enseñanza que quiero transmitirte. Buscar y buscar hasta encontrar de dónde viene. De quién es esa voz, dónde nació esa creencia, cuál es la consecuencia que estoy evitando o buscando. Si después de esto, me doy cuenta que es algo genuino, nuestro, entonces te ayudo a entenderlo. Te muestro para qué es importante, al menos para nosotros. Escucho lo que tienes por decir, que muchas veces replantea nuevamente mis creencias.
Y cuándo no me es posible, cuándo en el ritmo del día me dejo llevar por mis emociones, cuándo mi historia no me deja ver un poco más allá, o cuándo el cansancio me pone en modo automático y digo y hago eso que tanto quiero evitar, entonces intento ser lo más honesta que puedo. Asumiendo lo propio, diciendo cuánto siento mi rabia, impaciencia, incoherencia, injusticia. Reconociendo en voz alta. Hablando en primera persona. Reparando. Permitiéndote verme tan imperfecta y tan humana.
Así que lejos de tener una verdad, un modelo de cómo educarte Melh, quiero ser capas de mirarme, preguntarme, poner un alto a mis respuestas automáticas y a repeticiones inconscientes y sobretodo mirarte a vos, en tu manera única de ser, para poder acompañarte, amarte y respetarte.
No quiero imponerte una manera de vivir, quiero darte un entorno en el que puedas desplegar todo lo que eres princesa, y cumplir tu misión propia, liberándote de mis expectativas, temores, culpas, y sueños.
Tal ves en el camino encuntre una manera mejor, nadie me enseño a ser tu madre, solo lo estoy improvisando con todo mi amor, pero esto, esto es lo que puedo hacer hoy, al menos hoy.